Los festivales masivos tienen o venden la farsa de la “coexistencia cultural”, un lugar donde lo comercial y lo subterráneo pueden compartir escenario en santa paz. Sin embargo, la realidad de la industria siempre termina por aparecer como un animal sepultado en el cementerio de Ludlow, Maine. El ejemplo: Durante los eventos del Festival de Roskilde los caprichos de “lo que vende” silenciaron el fuzz de Uncle Acid and the Deadbeats.
La banda británica de stoner/doom se vio obligada a emitir un comunicado de disculpa a sus seguidores daneses tras ver interrumpida su presentación. ¿El motivo? Al parecer los oídos viejos y cansados de los británicos Gorillaz.
De acuerdo al comunicado de Uncle Acid, Damon Albarn, se abría enojado tras bambalinas mientras la banda de Cambridge interpretaba su set, por lo cual Uncle Acid no dudó en catalogarlo como “diva del pop al frente de un grupo de dibujos animados“. Esta “diva” amenazó al festival con no subirse a tocar si no se apagaba el volumen de sus vecinos.
Lo ridículo es que Uncle Acid estaba ubicado a ochocientos metros del escenario donde tocaría Gorillaz. Según los stonerosos: “Fueron los únicos cabezas de cartel de todo el fin de semana que no pudieron soportar tocar al mismo tiempo que otros artistas“.
A pesar de que el equipo técnico confirmó que Uncle Acid estaba por debajo del límite de decibelios permitidos por el festival y que la banda se ofreció a bajar el volumen con tal de no cortar su set, les “cortaron el enchufe” por “órdenes de arriba” después de 20 minutos de iniciada su presentación.
Acá te dejamos el comunicado completo por parte de Uncle Acid, hasta el momento Gorillaz o Damon Albarn no han emitido comentarios sobre ello.
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